BLA BLA

lunes, 4 de mayo de 2009

Vagón, Andén; Amor es.





Ya casi era medio día, Pascal seguía esperando su tren de las doce quince. Algo interesante le a de cambiar su vida, contemplaba sus instintos y dejó que su imaginación saliera a flote. El sol abundaba lo suficiente, decidió sacarse su bufanda; la madrugada era escasa pero producía un congelamiento en su cuerpo.

Minutos más tarde se encontraba descansando su humanidad sobre las maletas, que no eran menores; una era de su ropa, otra de su máquina de escribir, otra de sus libros favoritos, y en otra sus maquillajes (es una mujer muy pretenciosa y preocupada de sí). Miró su boleto de pasaporte y rectificó su punto de llegada, Kaluga, el ser ella de Renzas, no eran tantos los kilómetros ya que todo rodeaba al inmenso Moscú. Se tranquilizó, le dio sed, y se paró a dejar caer unas monedas a la máquina de los refrescos, cada vez hacía más calor, sin embargo corría un viento espantoso que le impedía sacarse su abrigo de cuero negro, regalo de cumpleaños por su madre.

En cuanto concluyó su refresco, sale el encargado de la estación y con un megáfono, informa a los que acompañan su presencia en el andén, que el tren ya venía, y que debían estar listos con sus cosas. Pascal sintió ansias de ingresar al vagón, y mirar a través de la ventana por última vez su ciudad natal, para ella era muy importante este viaje, era el fruto perfecto en cosecha para fortalecer su sabiduría de pedagogía en filosofía Rusa; gracias a su empeño estudiantil, la universidad le concedió la posibilidad de establecer sus logros en una escuela de Kaluga, y obviamente aceptó, sabía que no era una ciudad muy rica económicamente, pero le servía para culturizarse y conocer.

El tren a llegado: “Los pasajeros que se dirigen a Kazán, se les pide que ingresen por la parte trasera del tren, y los que van a Kaluga que suban acá, muchas gracias.”
Pascal justo estaba a la puerta principal del tren, subió de las primeras; el tren ya tenía pasajeros, y una vez más sacó su pasaporte para ver que número de asiento le había correspondido__ “a ver... ¡Ahhh, el 37-A, perfecto!__se dijo irónicamente__ “Los A nunca son ventanas. Me pude haber fijado siquiera__” se lamentó, pero siguió su paso a través del pasillo del vagón, hasta ubicar su asiento.
Cuando miraba las repisas de equipaje, salía el número de boleto, ahí justo cercano al baño estaba su asiento, y notó que el asiento 37-B era justo el de la ventana, estaba desocupado, se hizo la tonta y se ubicó ahí.
Pasado unos minutos optó por sacar de su cartera multicolor, su libro de novelas, sin embargo al comenzar su lectura, un dedo toca su hombro, Pascal se voltea y escucha “Disculpa pero ese asiento es mío”__Pascal muy molesta le contesta __“Que extraño, desde que llegué a estado vacío, por lo tanto, tuyo no puede ser”__Y comenzó la lectura de su novela, estando la persona ahí. Era una mujercita, se veía un tanto mayor, dos o tres año más que Pascal, llevaba un vestido largo de tono púrpura, unos tacos extremadamente altos; tenía buenas piernas, era delgada, tez blanca, y sus labios tono rojizo eran, combinación perfecta con su pelo ondulado y sus ojos eran bastante atractivos.
Ésta mujer por su parte muy indignada y molesta posa su manos sobre el libro de Pascal y se lo vota, ambas frunciendo el ceño y mirándose, la mujer le dice __” yo me encontraba en el baño, y por si no te fijas cariño mis cosas están sobre tu cabeza, ¿puedes correrte?, por algo pagué ventana , o prefieres que llame...__Pascal malhumorada le interrumpe el sermón con un tono atolondrado de voz__” ya, ya, ya, está bien, ¡media cuestión!, es un puesto, ¡ponte a llorar ahora! (tono irónico)”__ se para del asiento enojada, y le da el paso a la mujercita de los tacos grandes. Ésta por su parte miró indiferente a Pascal y se sentó. Y de cierta forma lo que más le incomodaba a Pascal, era tener que irse a l lado de una mujer tan idiota, se aburrió no quiso pensar más, y callada en todo ámbito se fue.
El tren partió su recorrido.

Tras pasar unas horas, las dos desconocidas seguían en su propio mundo, Pascal mientras tanto vacilaba y hacía gestos irrisorios cuando leía partes chistosas de su novela. En eso miró inconscientemente la ventana donde al lado estaba su pesada compañera de puesto, que la divisar el paisaje, nota que en el reflejo de la ventana, se muestra la mujercita con una cara bastante extraña, luego inclinó su cabeza para disimiladamente la cara de ella, y logró ver que ésta se encontraba totalmente amarillenta, los labios era lo único que mantenía su color. Pascal curiosamente toca el hombro de la joven y le dice en un tono preocupante __Oye, no te ves bien ¿puedo ayudarte?__. La muchacha la mira fijamente, pero ésta es demasiado pesada, y con vos irritable le responde a Pascal___” no me pasa nada, tú sigue en tus cosas, déjame tranquila, además yo no ando preguntando que haces o algo…”
__”Lamento ser así”_ dice Pascal__” soy copuchenta, pero de verdad bien no te ves, y en caso de que alguien me preguntase algo, le respondería con amabilidad”__Quiso terminar la conversa.
La muchacha terca quedó en silencio y miraba débilmente a Pascal, y le dice atolondradamente _“Quiero vomitar”_.
Pascal sin pensarlo paró a ésta joven, la tomó en brazos y con mucho cuidado la dirigió hasta el baño, que por suerte estaba a pasos de sus puestos. Mientras Pascal esperaba afuera a la mujercita, se escuchaba que ésta lloraba del dolor cuando hacía una arcada, Pascal quería sacarla de ahí, le vino una preocupación tan grande, pero mejor aguantó, porque ya sabía que la mujer era terca, podría hasta pegarle ( se rió por unos segundo por su pensamiento), pero sin dudas estaba preocupada. Cuando jovencita terca salió del baño, tenía sus ojos hinchados del lloriqueo, queda mirando a Pascal y ya casi sin voz le dice “Perdona lo pesada, suelo ser así con la gente, porque nadie me toma enserio, gracias por ayudarme”
Pascal para animarla un poco le dijo __” Sé que cara de payaso tengo, pero para cosas así, el que es estúpido no lo toma enserio”…

Se dirigieron con precaución a sus asientos y nuevamente Pascal preocupada le pregunta a la mujercita terca __ ¿Está todo bien, necesitas algo?__”No, solo me puede un poco la cabeza, pero ya se me pasará. Gracias.”__Pascal toca la frente de la muchacha, y ésta tenía su cabeza sudada en sobre temperatura normal, decidió pegarle un gritito a una de las encargadas de servicio a los pasajeros.
“Dígame señorita”
“Necesito un paño húmedo, un vaso de agua y una pastilla para el dolor de cabeza, por favor”
“Enseguida, espere unos minutos”
“Muchas gracias”
“__Oye, mande a buscar agua y cosas para que estés mejor”___Le dice Pascal a la joven__

“No quiero molestar más, pero gracias nuevamente”
“De nada “
“Oye”__ le dice la muchacha__-“a todo esto, ¿Cómo te llamas?
“Pascal… ¿tú?”
“Odette”…

Mientras empezaban una conversación, llegó la niña con el pedido de Pascal; todo sale bien, y Odette se comenzaba a sentir mejor.
“yo voy a Kaluga, me especializaré enseñando filosofía, tú ¿hacia donde vas?”___Pregunta Pascal a Odette.
“También me dirijo allá, estaré con mi hermana unos días y luego me marcharé al aeropuerto, para irme a San Petersburgo…Allá terminaré mi carrera de diseño en vestuario, y trataré mi enfermedad, la que te conté”
“No estoy acostumbrada, a charlar con gente que no conozco pero tú eres diferente, me gusta como hablas, y además eres amable…”

Pascal y Odette se miraban fijamente, entablan una conversación muy agradable, y de cierta manera se empiezan a conocer.

Sabes Pascal…”No estoy acostumbrada, a charlar con gente que no conozco pero tú eres diferente, me gusta como hablas, y además eres amable”
“Tú me simpatizas”__Le dice Pascal__ “aunque al principio me tenías enferma con tus malos tratos, de hecho ¡quería pegarte! (irónica)”___Ambas chicas rieron por un momento.

“Y tú ¿tienes Novio?”__Odette le pregunta de forma risueña a Pascal
“NO...¿Tú?”__ de forma secante le contesta.___” soy diferente”.
“Tampoco, créeme que soy tan diferente como tú dices serlo”__Odette le dice a Pascal de forma desafiante. Pascal dejándose llevar por la confianza establecida le confiesa a Odette…
“Me gustan las mujeres, o sea eso creo por ahora”
“¡viste!”____le dijo Odette__” somos iguales en eso, le achunté, somos una mujercitas freaks, jajaja” __Ambas rieron otra vez, y Odette acaricia el pelo de Pascal, ésta toma la mano de Odette y muy suavemente se la acaricia.

No fue solo una caricia cualquiera para éstas dos mujercitas, fue lo mágico que provocó su conexión en un trayecto, a un mismo destino pero vidas muy diferentes.
Odette sentía la caricia plena y sincera de su compañera de puesto, fue el sentimiento que se dijo “como me gustaría besarla”, pero se equivocó tontamente, ya que sin quererlo, fue un pensamiento en voz alta, y Pascal logró escucharlo.

Pascal con sus dos manos tomó la cara de Odette, y le besó la frente, la mujercita terca por su parte, saca las manos de Pascal de su rostro, y una de ellas se las lleva al pecho, un latido unísono y espontáneo plantó Pascal en la vida de Odette, asimismo Pascal la seguía mirando y se inclinó nuevamente para besarle la frente pero Odette se dejó llevar por lo maravilloso, le sujeta la cara y besa profundamente los labios de Pascal…Situación metafórica; un trasbordo y recorrido de un tren singular; vagón especial es. Vía que lleva a Kaluga, sin embargo es el conocimiento de lo más increíble, amor viajero. ¿Amor?, sí lo es…

“Esperaba que hicieras eso”, se siente la voz de Pascal muy cálida, cuando recibe el beso de Odette, “creo que esto no lo olvidaré jamás, y si pasara, será exclusivamente para recordarte, cada mañana saliendo de casa, para irme a mis clases de filosofía, eres una filosofía Odette,¡ Odette, Odette!, tu nombre en mi pecho y no lo puedo evitar, pensar que me arrebatabas mi amabilidad y hasta te quise dar ¡una bofetada!, pero me aguanté…Ahora lo que importa es que estamos las dos y este nuestro trencito de palabra por siempre es.”

El tren llegó a Kaluga.

Ambas chicas descendían del tren, la gente las observaba de manera asombrada, una luz mágica de colores entronaba los cuerpos de éstas muchachas…La hora de la despedida a llegado.
El viento gozaba del ambiente amorío de Pascal y Odette, y partía en fracciones lo que llegaron a formar en un viaje de cinco horas y media.

Se divisaba por fuera del andén un auto negro, descapotable por cierto, tocó la bocina__” es mi hermana”__dijo Odette con angustia pero con felicidad a la vez…
Se despidieron como normalmente de hace. Y Pascal le deja en sus manos una nota, un tanto larga, y le dice en su oído” muy pronto estaremos juntas, fue un placer, un anhelo conocerte”. Odette sus ojos cerró y sintió que el viento fresco y poderoso eran los labios de Pascal, recibió calor, lo absorbió, luego los abrió, y Pascal ya no estaba, ella miró a sus alrededores, y solo se enfocaba en ella el auto __” ¡Ya Odette, es tarde, quiero invitarte a un café!”__se escuchaba una voz que salía del auto…volvió a la realidad.
Pero ¿Lo del tren habrá sido real?, ¿Habrá sentido el amorío con Pascal?... ¿Pascal existía en verdad? Se vio la mano y una nota contenía, la abrió y decía:

“Dormirás en una cama blanda y acogedora; seré yo abrazándote. Cuando tomes una ducha, seré yo besando tu cuerpo de tez blanca, me enamora eso. Cuando tengas sed, yo seré extrañando tu aliento, recuerda amor mío; irrealidad, realidad, estoy yo, nos volveremos a ver, adiós.”

Odette sigilosa y con sonrisa de hermandad fue al auto y entró en él donde su hermana la esperaba, y su vida siguió, pero con la certeza que Pascal era tan real como si todo hubiera sido un hermoso sueño.

miércoles, 29 de abril de 2009

¿Qué juego es?





Su mano me dio…en mi cara. Cerré los ojos, los volví a abrir, su pie a centímetros…Sensación de una patada.
Del otro extremo, mi madre agudizaba un canto, poderoso fue, llegó de la nada; una correa negra salió por el cielo entre cuatro paredes. El canto de mi madre se agotó, melodía interrumpida, la sangre posesión de su boca tomó.

Debajo de mi cama, yo llorando estaba, por inercia, bueno, eso creía, y vuelvo a repetir ¿Qué juego es?, mi pie el cascabel movió, la lluvia de miedo en mí penetró. Pero ya dejé de llorar, ahora suelo gritar.

Él por su parte, mi ropa sacó, sus manos me seguía dando, y la cara me dejaba manchada, y sobre mí se colocó…No comprendía jamás, no lo analicé.
Mi madre para siempre calló, mientras yo aquí, en el baño, amarrada y desnuda de emociones lindas, vestida me ha dejado de violentos movimientos y sin argumento. Aún con mi oso de peluche estoy.

Tengo frío, él en casa no está, logro ligeramente divisar el humo que de a poco me cubre de calor, me hace sentir cálida, el frió se me pasó, sin embargo, el calor extremo me hace sudar, y todo lo plástico se comienza a desintegrar.

¿Qué juego es?, las adivinanzas del A, B, C. Sólo sé; mi padre, si mi papá, riéndose estaba y me apuntaba, mi casa se quema, lo comprendo, y yo también.

martes, 21 de abril de 2009

Reflejo , Espejo

Y dicen por ahí que ella loca estaba, por el hecho de no ser, por el hecho de dedicar frases más lógicas y bonitas que el resto de la población.

Partido en dos, o quizá en multiples trozos tiene su corazón, por no saber que decir, actuar o pensar. Tenía una venda gigantesca posada sobre sus ojos verdes,no le permitía nisiquiera delilar un poco respecto a lo que lograba escuchar. Era necia y terca,jugada, estúpida y romántica. Sus reflejos en el espejo se rallaban, como un disco de esos pirateados que venden en las ferias por quinientos pesos; reflejos potentes que mostraban lo gris de su vida, lo poderoso de lo degradado, y no podía dibujar, ni la peor obra de arte que ella misma se haya podido imajinar alguna vez.


Estaba oscuro, como de su costumbre, se colocó sus pantuflas de color detestado por sus gustos inquietantes, se paró y al baño se logro dirigir¿ Qué iba a hacer?, no se sabía lo concreto pero de seguro en lo absoluto su indicio. Una y otra vez en el espejo con reflejos rallados se miró, sus ojos pegados en su cabello dejó, la tijera del botiquín con la cruz verde iba a sacar, para luego su cabello tomar, para luego cortar...


Algo raro le pasó que la tijera de sus dedos se soltó, sé que se puso a llorar y su pelo quiso acariciar,su chasquilla al medio corrió, como la tenía hace un tiempo atrás, y notó que su pelo más largo estaba, la peino de tal manera, que se encontró con una sorpresa.


Algo dentro de sí, logró percibir....Otra niña, no no es, pero algo mágico logro entender,dos hay no más, y estará en caso de lo que sea.

martes, 14 de abril de 2009

Minutos desesperados; reflección.

12:30 PM

C: ¿Qué hago?...De verdad, no soy más, está en cada momento de mi cotidianidad, me siento drogada.

N: Tranquila, tú segura debes estar. Uno, dos, tres hasta diez, cuenta en tu mente y vuelve a respirar. ¿Drogada de qué?, tu estás despertando mujer.

Cinco Minutos Más Tarde:

C: No sé Nenuca. Mi estómago duele, mi corazón salta, olvidando, pero recordando aún más, respiro un poco y profundizo su nombre. Mi pecho arde; excitación de su aroma. Yo si la quiero, pero es inevitable no tener la certeza de que hay algo que me lo prohíbe, y está claro que es mi claridad y disposición, que no me deja estar con ella, mi mente produce cambios en mi meditar, es algo pausado, porque mi cuerpo se deja llevar y ahí es donde lo otro me vuelve a entrar… ¿Qué más hacer? Trato de olvidar, pero es peor, a ella, me fuerzo más por recordar.


12:40 PM

N: Oye, aún nada debes hacer, porque…

C: ¡No! Nenuca de verdad, ya no soporto más, no hice nada en harto tiempo, y es realmente intento poder hacer, y mucho quiero ésta vez.

N: El momento no es, relájate mujer y te lo diré más de una vez, medita de forma racional, tu niña, mi Pepona a no tiempo no están. Aguanta los deseos, colorea conmigo, cada día, tarde y noche. Juguemos con mi Yo – Yo, ablándate y vive, ríe, recuéstate en mí. Alégrate.

12:46 PM

C: Tengo miedo, no quiero ser egoísta…Sin ella a parte de estúpida y tarada, perdería el trozo de mi alma que podrido sin ella está.

N: No sé, nostalgia, rabia. Ay, ay, uno, dos y tres, a cajita de colores volaré. Te quiero y lo sabes, siempre dos. Jamás te dejaré y TRANQUILA.


Punto y Chao…

domingo, 12 de abril de 2009

No Aguanto más

Debiera estar, no sé ¿tranquila, más alegre?, me duele tanto el pecho. Coloreo a diario para sentirme mejor, gracias a mi imaginación que a otra personita dentro de mí encontré, me gusta reír, cantar, soñar, jugar, porque sé que estás ahí, como yo, como tú, niña eres, mujer soy yo. Pero ahora no solo me duele el pecho, me duele la complementación de angustia que llevo, desde que te fuiste, y por mi culpa. No me importa sí esto suena a la manera directa, sabrás que es para ti, de cierta manera, en fin.

Te fuiste, y por momentos me sentí más tranquila, pero no feliz, porque como ese día, como ahora, como todos los segundos, sigo pensando en ti. De cierta forma como una “zorrita” de bien poca clase me llegué a convertir, sin embargo, antes de tu fúnebre “ que pena querida me aburrí”, ya no seguía tan zorrita, pero comprendí tus rabias, molestias, lloriqueos. Sé que no me crees, que soy poca cosa, me cegué a ver la realidad de tu amor, y sí, un amor tan verdadero y puro, que nadie me hubiera dado, como tú estabas dispuesta a entregármelo, no lo vi como merecía ser observado.

Nenuca, ha hecho en mí tantas cosas maravillosas, y esto en parte es gracias a ti, por mí, por las dos. Es estúpido para algunos creer, que alguien tenga otro yo, que se crea más pequeña de un modo, más grande de otro, que la imaginación lleva a la locura y extremidades. Pero no es tan así. Como hice la historia “Nenuca y Pepona en una cajita de colores siempre vivirán ya que Pepona de las oscuridades del almacén a Nenuca logró sacar”. Y la historia se fue construyendo, entre estás dos personitas, siendo que en la realidad , pasaba cada calamidad, sé que fue mi culpa, y ahora me siento pésimo, peor de cuando te enojabas conmigo, peor, de cuando no me hablabas a ahí ya Nenuca estaba dentro de mí, pero no salía a la luz.
Ahora que tú estás allá y yo por acá, de un trasbordo en mis sueños, que hizo mi trencito de palabras, ella a la luz salió…




Yo…Aquí estoy, me considero tú, y, tal vez tengamos emociones en contra, bueno muy en contra, pero tú eres parte mi ser, te necesito, me necesitas, te puedo hacer volar, con solo toque de imaginar. Me gusta llevar mis labios rojizos, seré pequeñita, pero soy algo rara en mi aspecto, algo exclusivo lo dejamos ¿ya? Salir a la luz me costó, redactando vagones en tu trencito, solo me escondía, no soy madura como tú crees serlo, mi niñez te lleva a lo nuevo lo increíble, pero la culpa que tienes de que a mi muñequita causaste, no te lo perdonaré por eso te hago, meditar tanto de ella, pensarla, sentir su aroma, que sé que lo encontrabas excitante, a mí, el hecho de tenerla en cajita de colores, me daba la sensación de que coloreaba tanto que los crayones se me terminaban, pero yo era feliz, hasta que tu culpa la duda dejó en mí.
No sé que pasó el día anterior al famoso ayer, pero sentí que sola me encontraba, independiente que contigo paso todo el tiempo, pero de amor, los colores de degradaban y solo anotaba en mi libretita de juegos, lo poco que con mi hermana Marioneta pude lograr formar. Lo demás no tenía ganas, pero contigo fui todo lo contrario te mostré la fuerza del mundo irreal (en el aspecto normal claro), y sonreías cuando yo te enseñaba a colorear y me dibujabas como tu sabes, pero hay algo que no me deja tranquila, a ti menos, tu eres la de mundo cotidiano, yo soy parte de tu pensar, y estoy en lo real por ti, por las dos, ya sabes lo demás.
Dueña de su cuerpo y mente, tengo miedo ¿sabes?, eso no es de mí, tu miedo me invade, me hace llorar, y mi algodón se humedece, trata de cuidarme, por favor, leí cosas de Pepona sí, tu niña Valeska (así se llama en lo real ¿cierto?), me da miedo que me deje, que nos deje a las dos, yo vivo de Pepona, y tarde o temprano Tú, Dueña, te darás cuenta que ella es todo para ti, al mismo tiempo haces que colores grises me dejen impactada de sus obras que al parecer no cambiaron en nada, y eso me hace sentir rabia, ( cosa que tampoco va en mí), Yo te quiero dueña que me padece, que trata de conservar su sonrisa, pero actúa como ella espera, como mi muñeca espera. Punto y Chao.





Ay, ay, ay, ay ,ay, ay, ay…No quiero que me olvide …

No aguanto más, pero se que la cura, es esperar, pero ¿ la cura de que dios mío?. Leo tus cosas y me pongo tarada, por la misma cresta… Sé que cajita de colores no has roto, pero es por Nenuca, ¿y por mí?, te olvidarás, yo destruida me quedo en el silencio, necesito en un tiempo saber y que sepas que yo…no lo diré, aunque creas por mis cosas que estoy plenitud de colores grises, no es así por algo Nenuca me hace colorear, me ayuda y mucho, por favor, tengo miedo, mucho miedo, demasiado miedo, “”híper”” mega miedo.

NO AGUANTO MÁS….

martes, 7 de abril de 2009

Apareció de una vez *

• Ya, está bien, mejor me siento y en el vagón callada iré. Dijo ella cuando ya su pecho no daba más, estaba pálida, su pelo más quemado de lo común, sus manos siempre sudadas y el corazón le saltaba. Por raros sonidos que el ferrocarril anunciaba, venía la parte más complicada de su regreso a casa. En la curva estancada, la muchacha se mareó, por unos instantes, creyó que vomitaría, pero no fue así.
• Justo al lado de ella, el recoge boletos se situaba, a ésta muchacha su cuerpo lacio se ponía, no pudo luchar más y quedó en los brazo de éste joven tendida.

• Por su parte el joven, inclinó la cabeza de ella en los cojines de los asientos del vagón, estiró sus pies y la cubrió con una sábana vieja a cuadros, fue donde el chofer, para que tratara de ir poco más lento, pero cuando volvió donde ella, una enorme sorpresa se llevó, su humanidad había desaparecido por completo, ¿a donde habrá ido?, dijo él pasmado, se sintió un tanto irrisorio, ya que su expresión provocó atención del resto de los pasajeros. Prefiero ser un poco mas sigiloso y con su trabajo de recolectar los demás boletos siguió.

• La muchacha, que del vagón se había esfumado, ni ella entendía como tubo razonamiento como para irse de ahí, sabe que estaba desmayada, que su cuerpo se desintegraba con solo poner la punta del zapato en tierra, pero lógica no le encontraba ¿ habrá sido real? , ¿o fue un síntoma de lo más normal, por su enfermedad?... Ya faltaba poco para que a su hogar llegara.

• Iba sola de regreso del teatro, disfrutó de lo que podría decirse su última visión de su realidad, le faltaba muy poco para…bueno algo en ella cambiaría, a lo mejor por estar enferma, la muerte es, pero en este caso y en especial el de ella no es. Le dio sed de tanto recorrer, sus pies estaban dañados, y le sangraban, dejaba rastro en la tierra, formaban pelotitas ensangrentadas, ella su dolor guardaba, porque al subir la mirada, su prima la esperaba a fuera de la cabaña. Su prima al verla llegar, corrió desesperada, notaba que ella muy mal se encontraba. El abrazo producido en ambas, descolocó a ésta muchacha, saber que su prima, de verdad le importaba, más que su madre, padre ,hermanos, etc..

• A su casa entró, y todos le hablaban, ella quería hablar pero sus intentos fallaban, segundo síntoma de enfermedad, ella ya sabía que dentro de poco, el habla perdería, cada vez sentía más y más imaginación (como lo del vagón). Su pelo ya entero quemado estaba, su cuerpo se ponía pálido, y sus manos ya no sudaban, botaban algo suave y sin complicación. De a poco ésta muchacha, dolor no sentía, sus pies ya habían dejado de sangrar, pero algo la dejó paralizada. Ella de peso corpulento era, y sentía que más liviana se ponía y cuando a su alcoba entró, se dirigió al espejo y su cuerpo piel ya no era, sus labios eran cada ves mas rojizos y su pelo ya era de lana, intentaba levantar sus brazos pero sintió un extraño ruido ¿qué sucedió?.


• Al levantar sus brazos sintió que algo empezó a caer, y era nada menos que algodón saliendo de su axila, que se caía y el brazo de ella más blando y feo se ponía. Ahí comprendió todo muy rápido…¿ quién eres?, imaginó hablarle al ser que dentro de su enfermedad salió…Lo integrado en la muchacha, en el espejo se reflejó, así que tomó con su manita redonda sus pedazos de algodón, se coció mágicamente su brazos, se alisto perfectamente, y nuevamente en el espejo se miró…





Tú, no eres quien creíste al día de nacer, las cosas desde hoy cambiarán, tu vida no la tendrás, algo de colores y mágico podrás hallar, relaja todos tus sentidos, y se inerte al amor, imagina y vuela, ahora muñeca eres, transformación de tu tristeza a lo irreal del pensamiento, tu nombre Nenuca es. Un regalo te ha marcado, y es que explicándote, enferma no te encuentras, solo tu etapa de in maduración ya fue terminada, sin preocupaciones te dejamos, tu cotidiana rutina siempre la llevarás, pero más feliz serás con la muñeca que siempre dentro de ti y de tu irrealidad siempre te apoyará…



Esto nunca jamás lo termianré de explicar, lo que halla dentro de cada uno; se podrá fácil expresar *

jueves, 2 de abril de 2009

Niñito Perfecto *






Ven aquí; yo quiero partir en más de mil trocitos; tus labios en mi.
Qué fácil decir, el no percibir, que en las nubes moradas; podemos saltar y a la vez girar, junta tus manos agárrate fuerte, no puedo dormir, no quiero desvelarme sin ti.

Vamos a jugar, por donde quiera; sonidos al tacto puedo escuchar., en un cruce de trenes, me quiero interponer, pasando la gran barrera; espérame una vez más, te quiero alcanzar, en mi transbordo único te quiero agregar, siente mis dedos, que congelados están, dame otro beso, y me dejas flotando en las estrellas más lindas que me has regalado, una canción en tus ojos puedo ver, tu niñito perfecto, me dejas ser.

El día estrellado, la noche soleada, sentada en la esquina, con lluvia de la tarde, y las aves llorando, espero un motivo, alguna señal, que las estaciones no se acaben, te voy a esperar.
Quizá ya es un poco tarde, mi reloj se ha echado a perder, golpeo una, dos, hasta tres veces, para que no pare de andar. Falta muy poco para tenerte entre mis brazos y salir a pasear. Cuento hasta más del tres, para voltearme, verte, y poder correr, mirar hacia los lados, es lo que no haré, no me distraigo por nada, no quiero enloquecer. En mi pieza soñaba, tu conmigo permanecías, la mañana se acercaba u ya era la hora de tu partida.
No quise soltarte por enésima vez, tu cuerpo tibio en las mañanas me hace anhelarte seguido, como las hojas al caerse en otoño, regando el sendero silvestre, de lo que ya comenzó hace varios meses. Un año o tal vez muchos más, que importa; mi niñito perfecto no voy a dejarte de amar jamás.