BLA BLA

lunes, 3 de mayo de 2010

Fósforo

Si hubiera olvidado por un momento que fumo, le habría llevado calor a mi familia con el último que me quedaba.

( D: )








jueves, 29 de abril de 2010

Julio


En una mezcla homogénea, Julio no se nota. Nadie logra verlo pero sí es posible sentirlo. Cuando se acerca la maldad entre los jóvenes, es utilizado forzosamente; nadie lo escucha, nadie se atreve a dar pie atrás. Las travesuras maquiavélicas terminan por estropear más que su pálida cara contra ventanas y puertas, terminando como calcomanía entremedio de la suciedad.
A Julio le fascina el frío, como si fuera un medio de transporte a la antártica, donde le gustaría permanecer ya que sabe que nadie más resistiría. Es libertad.

Cuando está triste no hace más que lamentarse y proclamarse desgraciado. Prefiere ser duro o decorado pero jamás reventado. Las veces que Julio ha de morir, mira hacia el vacío de donde estuviera, pidiendo al rey de los huevones más tolerancia con la vida que debe llevar. Siempre resulta enojarse y, acumulado de rabia se genera heridas en la cabeza y el traste. Como aquél día que lo encontré pegado a su sillón de cartón y que a la fuerza lo saqué, donde un líquido pesado y viscoso goteaba entre mis manos, recorriendo el resto de mi brazos. Julio rendido, sabía que su final se acercaba. La situación desagradable se trasformó en un olor tedioso, prefiriendo ir directo al desalojo. Fue reventado por mis manos viscosas.

Me puse a limpiar el desastre ocasionado, provocándome apetito. En vez de ir por Julio fui por dos para freírlos y comérmelos con marraqueta.


sábado, 24 de abril de 2010

Hielo

El tiempo voló, era como el frío racio que cubría mi cabello mientras recordaba aquellos aviones. El sonido de ellos repetía a diario la decadencia de las calles, los escombros abundantes y la reducción de gramos de pan que nos mantenía despiertos desde que empezó la battalla por y en Leningrado.

Recordé también las tropas Stalinistas corriendo por las capas de nieve tratando de defenderse, apoyando la tristeza, mi tristeza y es que yo no era más que su propia consciencia. Me hayé lejana al fuego que traían por el anillo cambiado en el mercado negro, cada día al son de la radio nacional sentía menos mi cuerpo y la cama pasó sólo a ser usada de nombre, no había diferencia de la nieve con ésta.

Todo fue saboteado, marchitado y derrotado, fue mi culpa. La soberbia y las ganas de salir adelante a no volver, preferí quedarme en busca de una muerte feliz, aquí donde nací.

lunes, 12 de abril de 2010

El niño soviético

Si hubiera sido como Jossif Stalin me habría excitado ferozmente la idea de mandarte a Siberia, pero el egocentrismo cubría el aburrimiento. Y me sentía perseguido por la frialdad con que las miradas del pueblo absorbían el karma de dejarla y no buscarla, por alguna epatía hacia su persona nunca opté ni en pensarlo.

Si hubiese tenido el coraje de Vladimir Lenin, el vapor del tren hacia Alemania sería rebozante entre mis entrañas por desaparecer al coro de los oponentes y me hubiera provocado la nada el regresar a San Petersburgo. Y es que cuesta tanto con el paso de los años, no se olvida y no se siente.

Tuve un parecido con Trostky, correr y correr por alejarme de aquel porque estuvo detrás, hubiese muerto en el intento. No me fui a México pero huí por unos instantes de aquí. Me quedé con ella, disfruté con ella. De todas formas al encontrarme sabía mi destino, jamás regresaría a Rusia vivo, tampoco muerto, pero la huída reflejaba mis más ardientes deseos de tenerte. Tomo como un recuerdo mío en su mente el que hacer de su vida en un pincel retratado de sus cejas. Y lo mejor es que Frida no murió y yo la estoy esperando.



miércoles, 7 de abril de 2010

Uvé

El tiempo

sin verte se hace eterno, de ser escaso cuando te pienso.

Puedo sentirte

con el aroma de enero, las noches contadas de beso y desvelo.

Sacando estrellas de mil colores,

el color de tu boca.

El color de tus pechos, el color de tus ojos y una mano en el aire,

apunta a las nubes, tu cuerpo.

El llanto de invierno, es tu llanto. Acongoja mi frente,

mis piernas, mis tobillos, mis huesos.

Quiebre de asfalto de una soga sin ron, libre de espacio, no hables. Calla más.

Aquí estoy yo.

lunes, 15 de marzo de 2010

La verdad de aquella mentira.

(Cuentas):


Ahora está leyendo, aunque la distrae el sonido de voces que traspasa de la ventana a su habitación. Sus padres.

La retaron nuevamente (por eso que te contó hoy al chiste sin gracia) sin anestesia, es que ya nadie acepta una respuesta saliente de su boca. Cada vez recibe que paga más caro de lo que en algún momento pagó, y la deteriora a sentirse un ser horrendo.

¿Por qué contar esto de su vida? Bueno… fue porque tomó a la seriedad el comentario de un diez de febrero, donde le dijeron “cuando me despedí de ti, fue como si no volviera a ver nunca más”, es una muchacha de recilencia tardía. Y muy cierta es esta razón, el ambiente se le puso más denso.

Son treinta días donde no existe el ver, oír ni tocar de lo que tanto anhela y ama. Está descompensada y todo esto que ocurrió, de alguna manera le sirvió para saber qué mierda está sintiendo, haciendo, pensando, etc. A pesar que es bastante tarde para sacarlo a los cuatro vientos, sólo sabe que lo que creía no saber, siempre estuvo en su saber inconsciente, que es tan verdadero como el nacer de su saber. Y como las palabras dedicadas que fue formando para ti a penas te conoció.

Se vio tan cabizbaja cuando le dijeron en otra oportunidad que por ninguna parte de la verdad le habían creído ni una sola palabra (n-a-d-a). . . Pues, no fue la única persona que pensó lo mismo, cada cual de todos estos y más están en su derecho de clausura a creerle.

Estuvo tan acostumbrada al engaño verbal (a mí) cuando pequeña que se le fue haciendo parte de ella, su sombra, las veces que quiso safarse le era imposible, pero no para ella, si no para mí. La cobarde al mando de esta escritura.

Claro que se puso un montón de apodos: fue imbécil, tarada, espúrea, sucia, todo porque no fue capaz de cegarse por lo que la verdad le da, se dejó llevar por mí y terminó con perder dos meses de la incomunicación proliferante. Y no quisieron saber más de ella.

Se arrepintió y ya había perdido, pero no se rindió, lo que había provocado, más que mal no fue a causa de ella, trató como basura lo real (me gusta ver eso) pero siguió como si nada le hubiera pasado. Pidió mucha ayuda moral y cuando pudo lograr un treinta de abril…tenía el concepto a no despegarte de su vida y lloraron a abrazos como pañuelos (lograron conmoverme) Quiso intentarlo de nuevo, cogiéndote la mano y probar si quería hacerlo. . . (Ya vi que así fue).

Ella no sabía que el tiempo demostrado ya estaba amando, claro que nadie le creía. Siempre mantuvo la cabeza al frente a pesar de dicha circunstancia, muchas cosas pasaron y crecieron: el enamoramiento (después de lo mucho que estuve presente, al final resultó lo que ésta quería).

Esto último lo meditó ensimismada, incluso las palabras de su madre la apoyaron en mi contra y le salió lo bonito que sentí un poco de envidia; la única mujer que ha amado profunda y sanamente ha sido a ti. Su corazón grita tu nombre como vos de campana anunciando lo importante. Es que contigo aprendió de sobra, todo fue siempre verdad. Y ¡yo! . . . que estuve a su lado para cualquier percance, me dejó por esa cosa llamada realidad. Y sí, te ama como ese día, como hoy y como siempre; también lo será.

No recomienda hacer pactos con la mentira.



viernes, 5 de marzo de 2010

Si tengo, mi mamá no me la compró.

Algo quiero contarte; no es un cuento, tampoco de esas historias que se formulan mientras vives, menos un poema por el cual la cursilería rebota en las entrañas. Simplemente le llamo verdad ¿Y por qué así?
Quizá una simple conversación con mi mamá logró que captara el boato absoluto que me generan muchas preguntas cuando hago el despertar por las mañanas
O tal vez la posibilidad de caminar por mí y descifrar los horizontes, los espacios, el cosmos, la tierra, el agua y el reloj que llevo dentro.

Algo quiero decirte; traté de unir. . . ¡qué se yo! todo lo que a una persona le complementa, fue en vano querer no hacerlo pero si lidero esto con una sola cosa, el amor, también estaría vinculada la verdad. Eso que a todo acompaña, que va de la mano de la desconfianza y la duda, eso que todos tenemos como mentira.
La costumbre de tapar, proteger lo que me llevaba a las nubes, que por cierto me sentía bien, sólo fue cómplice para gatillar en mis palabras falsas hacia los demás.
Seguiré sin más que con el amor que siento. Antes de apuntar y dar mayor énfasis a lo que es hoy, iré hacia atrás porque ahí es donde se integró el habla de mi mamá. Percibí de muchas circunstancias que me enamoré dos veces en esto, esto que se llama vida. Lo peor es que lo estoy diciendo en un lapsus de tiempo tan avanzado que creo y siento que es demasiado tarde para exponerlo a la vista de demases.

Soñando brinqué colinas de intuiciones donde de todas las veces que he estado con alguien, yo siempre soy todo y nada a la vez. Todo: está más explicar por qué soy así. Y nada...No porque yo lo sea, porque siempre me disfrazaban de eso.
También pasé por procesos de mucha angustia porque yo quería con desesperación y la mentira fue mi mejor amiga, fue tanto el dolor que terminé amando obsesivamente a una persona. . . ¿amando?, ya no sé si corresponde llamarlo así, pero yo quería lo evidente al fracaso y al solitario. Logré desempañar mis anteojos y esta es la segunda vez que me he enamorado de alguien, de ella. Me siento pésimo por escribir esto ahora, porque no lo limpié antes.
¿Por qué mierda no fue así?

Sí, los días siguen pasando, sigo amando, sigo pensando en eso que me llena, pero que ya es tan verosímil, tan concreto como el agua que tomamos. . . Me arrepiento tanto, porque ya nadie me cree, nadie opina ni divisa que yo si tengo una verdad, que también la poseo pero que por mi ya no mejor amiga, que ya enterré pero no ha muerto, todo lo que hacía o sentía fue el benefactor dulce de ésta y lo gocé, pero más sufro porque ni la ser amada creerá este documento. Llena de espúreos en mi boca, llevada por mi cabeza, la locura, los libros, me dejé llevar por la razón y como dicen "el corazón puede más que la mente”.


Sigo lamentando que es tan tarde y sombría la pasada en el papel con palabras que debí haberlas formado antes, no me llamo mentira, me llamo Constanza. Sólo créeme, nada más.