BLA BLA

miércoles, 4 de febrero de 2009

El Hada *

Mi madre al jardín infantil me fue a dejar, yo con mis zapatitos nuevos de charol, comencé a caminar. Estrené mi delantal nuevo de amarillo color, mi mochilita azul con rosado, y en una de mis manos llevaba mi dientecito de leche, que se me cayó en la mañana mientras desayunaba tostadas y mermelada. Por el caminito de piedras me puse a saltar, mi madre se molestaba, ya que me podía ensuciar, contenta me sentía era mi primer dientecito que se me salía, y más emocionada aún porque mi madre un cumplido dichoso me dijo, “” el hada de los dientes””, vendrá esta noche y te dejará un regalito. Por esa gran razón me dedicaba a hacer cosas, para que el tiempo pasara, cosa que a mi casita cuando llegue, este lo bastantemente cansada, tomo una ducha y pego mi cabeza en la almohada.
Llegué al jardín muy exaltada, les conté a mis compañeros y compañeras, porque estaba así. Muchos se alegraron y otros me envidiaron, los que se alegraban ya sabían mi felicidad, era esa “”hada”” hermosa que un obsequio humilde pero significativo dejaba abajito de tu almohada a cambio de tu diente de leche y más todavía te salía otro diente .Loa otros que envidia me tenían, me miraban muy atentos cuando mi diente mostraba, solo decían, “” una más en su mundo de fantasía””. No me desanimé para nada, seguí mi instinto, y claro, en parte pueden que razón tengan, soy muy fantástica, pero pienso que cualquiera de esas historias que cuentan, se pueden hacer realidad, así que no me importa lo que digan el resto de mis compañeros, soy feliz así.
Ya era la hora donde el día empezaba a desvanecerse, eso me indicaba que era la hora, donde mi madre del trabajo viene a retirarme del jardín. Cuando llegó yo la esperaba lista para irme a casa. Estaba tan ansiosa por recibir un regalito de un “”Hada””, igual pensé en la posibilidad si podría verla, y me la imaginé. Con sus alitas volando en mi pieza, dejando un polvo mágico en mi cama, tan pequeña como mi dedo índice y de bello rostro y cuerpo. Al llegar a mi casa, hice mis quehaceres de niña pequeña que soy, y al fin y al cabo pude completar con todo. Mi madre me secaba el pelo el pelo. Mientras que con mi silencio ansiaba la llegada de mi “” hada””, pero mi hada no sabía que yo tenía un juego para ella, totalmente dormida no estaría, haría hasta lo imposible por conservar un ojo medio abierto, para quedarme con la ilusión perfecta de que sí existe. Eran las once de la noche y me tape sigilosamente, e hice como si roncando estuviera. La hora pasaba y no presentía nada, cuando mejor lo medité y me di vuelta para el lado contrario de mi ventana y quedé mirando hacia mi puerta. Aún se veía luz desde el otro lado de mi pieza, llegué a imaginar, que hasta mi propia madre, me había engañado cruelmente, y era ella quien venía a mi dormitorio.

Mi ansiedad por ver el hada era demasiado, pero me quedé en la mima posición, observando la muralla, donde se reflejaba las sombras de la ventana. Cuando ya mis ojos no daban más, y los comencé a cerrar, una sombra sentí avanzar y mi ventana se abrió, un poco de susto me dio, pero seguí inmóvil. De repente una campanita sonó, cada vez metía más bulla, luego un rico aroma embetunó mi pieza , más quise voltear, pero estaba segura que era mi hada de los dientes, Un momento determinado , que ya no me pude contener, tenía que levantarme de la cama cuando esta hada se acercara a mi almohada, y mirarla, quería por lo menos darle las gracias. A los siguientes minutos percibí que mi hada se acercaba, lo sentía bien cerquita mío, cuando noté que algo movía mi almohada fue cuando actué. Me paré tan rápido que al dar un paso, con algo grande o más bien de mi porte choqué. Prendí mi linterna pequeña e impresionada quedé. Vi a una pequeña igual a mí, sin alas, era preciosa, tenía una fragancia tan pero no entendía nada. ¿No que las hadas pequeñas son?. Noté que no era un hada, era la niñita que siempre había soñado, como en mi mundo de fantasías se hubiera hecho realidad, jamás había alojado mi diente, alojé un sentimiento escondido y “” mi hada preciosa me ayudó a sacar, ya que debajo de mi almohada, su corazón de porcelana me quiso entregar, a pesar que mi niñita tuviera alitas , yo me haría unas de lo que fuera ara volar el mundo fantástico en que vivo y quiero comenzar con ella.

5 comentarios:

wings_for_marie dijo...

OYE
este cuento esta lindo y todo, pero se parece a mi cuento de la duende ¬¬ jaja plagio!
esta lindo = :)
recuerdo mi primer diente caída, fue mi primera luca! :P
oye otro plagio
algunos cuentos más atrás leí ANTONIA aquí y KIN allá
1 YO LE DECÍA ANTONIA DE ANTES!
2 NO ME DIGAS KIN
ponme otro sobrenombre pero esa wea fea no tiene ni un brillo mujer xD jaja

ya cono
sigue escribiendo
porque me gusta leerte
siempre que no sea privado xD

Miss wave . dijo...

Me gusta como escribes , tienes ese talento innato para hacer que hasta rime jajaja !

saludos me gusto el texto del hada..

~ Neutra dijo...

o.o*


Y yo quisiera ser un hada que pueda llegar hasta tu ventanita, entrar a tu pieza y dejarte un regalito 1313* xd . Oye amor no sé cómo explicarte lo que siento por tí, es que las palabras se hacen nada, solo te tengo demostrar este sentimiento hermoso que siento por tí.

Creo que vivo en un mundo de fantasías contigo, y esa fantasía me hace amarte, me hace pensarte todo el día. Quiero estar contigo mucho tiempo, tiempo infinito y que nadie avance las horas, por mí todo se detuviera y asi poder quedarme contigo siempre.

Te amo mi frutichica preciosa.

Soy Plastigelatina dijo...

Que boni ese cuento *

Marcela dijo...

Cuando yo era chica el ratón de los dientes me dejaba regalos bajo la almohada o a los pies de la cama. Una vez dejó sus patitas marcadas en el polvo que había sobre el televisor... yo quedé tan impresionada que hasta el día de hoy recuerdo ese momento mágico.

...las mamás son las mejores hadas del mundo

besitos hermosa